Manufactura distribuida: más allá de la Industria 4.0

Las transformaciones en los entornos tecnológicos son aceleradas, pero son las transformaciones sociales las que están marcando una diferencia en los años más recientes. Ya no de marca solamente, sino y sobre todo determinan nuevas direcciones de innovación, de progreso social y de ecosistemas económicos diferentes. Más allá de los makers, la impresión 3D o las IAs sustituyendo a los operadores, se ha iniciado una pequeña revolución industrial en el lugar menos pensado: en el corazón de las ciudades. La manufactura distribuida es lo que te descubrimos hoy.

Desde la Primera Revolución Industrial hasta la etapa de maduración de las industrias (o Era PosIndustrial, lo que algunos comienzan a llamar Tercera Revolución Industrial, después de las guerras mundiales), la manufactura se mudó de la ciudad, en manos de los artesanos, a las afueras en forma de polígonos, hasta el desplazamiento de las fábricas hacia Oriente (Europa oriental, Asia) o hacia el Sur (Latino América, África) en su defecto.

Las ciudades se quedaron vacías de ecosistemas de artesanos, que daban nombres a las calles a las poblaciones medievales. Las ciudades contemporáneas, densas de población, se han transformado en máquinas de generar residuos, combinando espacios dormitorio, oficinas de empresas, comercios e infraestructuras de dominio público. Dependen enormemente de la importación; es tan normal que es como obvio.

Pero, ¿y si se aprovecharan los recursos, en plena era de las redes, de nuevas maneras? Esto es, en parte, lo que plantea la manufactura distribuida, o al menos colateralmente.

Cuando se habla de makerspaces, talleres compartidos con modelos afines a los co-workings, pero con herramientas y espacios para crear y fabricar colectivamente, o de Fab Labs, se presentan como fenómenos aislados en una escala pequeña (de los barrios o ciudades donde se situan), curiosos y “disruptivos”, o incluso para aficionados apasionados por la robótica y las nuevas tecnologías.

Pero en poco tiempo, allí donde el clima es propicio, están comenzando a aparecer redes económicas, interdependencias proveedor-productor, que están hablando de algo que va mucho más allá que de espacios para experimentar a lo loco, o para rellenar un reportaje.

Diversas regiones del mundo, usualmente medianas y grandes ciudades donde estos espacios compartidos o de fabricación digital se han ido asentando (son muchas, en realidad, es algo imparable) están viendo esta transformación.

Fab City

Por ejemplo, Fab Lab Barcelona junto al MIT’s Centre of Bits and Atoms y la Fab Foundation están impulsando un modelo afín a estos nuevos paradigmas productivos, y como evolución mejorada de las ya casi normalizadas Smart Cities.

Fab City es un proyecto para planificar el asentamiento de modelos más sostenibles económica, ecológica y socialmente, basados entre otros elementos por:

  • las nuevas tecnologías de fabricación (las impresoras 3D open source, cortadoras láser, fresadoras, termoformadoras, etcétera),
  • en el I+D de la economía circular (o incluso de las llamadas economías espirales), que buscan optimizar e insertar el reciclaje y sobreciclaje (upcycling) de materiales para reducir casi a 0 los desechos,
  • en la producción autónoma de alimentos mediante huertos urbanos y permacultura avanzada,
  • la producción autónoma y local de energía (un poco complicado en España, lo sabemos, pero aun hay esperanza)
  • se comparte información en abierto (Open Source, Open Design,…) con otras ciudades Fab a través de la red de redes, con el fin de optimizar la capacidad innovativa y, sobre todo, prosperar como ciudades
  • lo más importante, se genera una microeconomía que en conjunto hacen la red bastante autosuficiente: unos producen o extraen algunas materias primas mediante el reciclaje, otros las tratan, y otros fabrican piezas, otros producto final…

Ya se han adherido diversas ciudades en todo el mundo, desde Detroit hasta París, pasando por Kerala y Santiago de Chile, y es en el barrio del Poblenou, en Barcelona donde se ha iniciado un programa de experimentación o prototipo, partiendo del pequeño ecosistema de productores innovadores que ya existía.

Fuente: Fab.City, Fab Lab Barcelona, 2016

 

La manufactura distribuida

La manufactura distribuida es un modelo de producción que obra desde nuevos paradigmas:

  • Lo glocal: producir de manera local, pero colaborando, compartiendo y comunicándose globalmente

  • Pequeñas infraestructuras (en comparación a las grandes fábricas), dispersas en el espacio urbano, en lugar de concentradas en polígonos industriales.

  • Usualmente son espacios compartidos, o bajo modelos de organización también innovadores, distintos, caracterizados por ser flexibles, abiertos y adaptativos. Los espacios o talleres maker y los fab labs son sus paradigmas. Las posibilidades que ya están apareciendo y aparecerán en un futuro son casi infinitas, o al menos, por ahora desconocidas mientras aparecen nuevas tecnologías y las regulaciones se ponen al día

  • Asumen producción para el entorno local, no aspiran a grandes cotas de mercado para hipersegmentos globales (“la masa” o grandes segmentos de mercado cada vez más son paradigmas fósiles de la economía contemporánea)

  • Como ya se está viendo en estos espacios más maker, el modelo de negocio se caracteriza por el Long Tail y Bajo demanda (On-Demand), con pocos requisitos de espacio para el almacenamiento extensivo

  • Operan desde lógicas Open Source, igual que agencias de desarrollo de software ya hacen para competir ágilmente, pero también para compartir bienes, sin que les reste igualmente competitividad

  • Pueden operar desde modelos de economía circular

  • No necesariamente operan, de manera exclusiva, con nuevas tecnologías. Pueden convivir carpinteros con desarrolladores de código, con sus respectivas herramientas en estos espacios. Es decir, operan desde paradigmas totalmente posdigitales

  • Pueden operar también en forma de economías colaborativas o cooperativas, compartiendo territorios y mercado, pero co-opitiendo, o bien especializándose en nichos o segmentos de la cadena de valor concretas. Mejor dicho, en estas redes conviven espacios con modelos económicos y sociales muy diferentes.

Fuente: http://futuremakespaces.rca.ac.uk/

Esta es una de las tendencias que la manufactura Avanzada o Industria 4.0 está observando, pero en este caso se integra una visión más holística, de conjunto, de los elementos de una economía bajo la presión social, cultural y económica de la Sociedad Digital; o al menos una sensibilidad más contemporánea al impacto medioambiental y social de nuestros modos de producir. Y sobre

Teniendo redes y nuevas formas de crear, ¿por qué no llevarlo hasta su mejor optimización? Este es un campo por explorar para Start-ups, cooperativas, e incluso grandes empresas que desean generar ecosistemas innovadores y con buen impacto social, y un reto a descubrir para las administraciones locales.

 

Más información

Por el momento se está hablando poco en lengua española de estos temas. Podrás encontrar más información como Distributed Manufacturing, Re,distributed Manufacturing, y Open Manufacturing.

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