¿Cómo son las tendencias? Velocidad, funciones y madurez

Foto original: Mark Tuzman

Ya llevamos aquí unas semanas dándole vueltas a la parte más abstracta de las tendencias, sin apariencia de acción, pero es por una buena razón.

A medida que comience a presentar herramientas y técnicas sencillas, tendremos que pasar sí o sí por palabrerío y conceptos para poder trabajar con la información que capturas de tendencias. Aquí hablaremos de la velocidad, lo que incluye hablar del afamado “hype”. De las funciones que hacen respecto a otras corrientes en movimiento, con mención especial a las ‘contratendencias’. Y de la madurez de los cambios.

 

Velocidad. Constante, decreciente o acelerada-exponencial

Vivimos en tiempos caracterizados por la aceleración. Esto se expresa sobre todo en los ámbitos de la tecnología, la moda y, a trompicones, algunos aspectos de la cultura dependiente de la tecnología, como por ejemplo, el ritmo de evolución de la música comercial, o más interesante aunque más desconocido, los lenguajes alternativos en espacios como Reddit, 4chan o las redes sociales, en forma de memes y microvirales.

Esto implica muchas cosas, pero entre otras, que hay aspectos y ámbitos humanos que van más rápidos, y otros más lentos. Y más importante, existen unos ámbitos que sirven de sostén para otros. Por ejemplo, los recursos en el medio natural, incluyendo la energía para que Internet funcione, son limitados. O que los cambios profundos en la humanidad son de carácter cultural, del tipo creencias y los marcos de realidad. Los cuales, a su vez, permiten o bloquean transformaciones tecnológicas.

Por dar ejemplos, la Teoría de la Relatividad, o la idea de que se podrían crear, supuestamente, inteligencias artificiales más poderosas que la humana, o que la mujer no está marcada por un ente divino que la dejó subyugada de manera “natural” a un hombre desde una creación hace 6000 años atrás, han marcado antes y después en el último siglo, o últimos dos siglos respectivamente.

Pero a la vez que marcan las transformaciones más profundas y poderosas estos cambios, éstas se dan de manera más lenta. Se difunden lentamente, y adoptan de manera muy, muy lenta.

En 1999 Stewart Brand publicó un libro donde presentó una idea visual que, para introducirnos, es estupenda. Aunque ya se le han hecho cambios en las últimas capas (por ejemplo, poniendo a Moda como Tecnología, y comercio dividiéndolo en Business más general, con forma de flecha también caótica), servirá para entender mejor el tema.

Independientemente de la época, se puede remarcar pues que tanto los recursos (y cómo se regeneran, cómo podemos acceder a éstos, o cómo nos conectamos a éstos a otros niveles), la cultura en un sentido antropológico, no de las artes, y los modelos de gobierno, suelen ir lentos. Y aquellas capas o áreas que se alejan más de éstos, tienden a ir más deprisa, a ser más volátiles.

La velocidad, cuando hablamos de corrientes y cambios, no va tanto de objetos en un espacio y tiempo, sino de volumen de hechos y eventos relacionados entre sí, entre ancho de adopción o difusión y tiempo.

Podemos hablar de varios tipos de velocidad. Va muy parejo al crecimiento, como quizás has intuido

  • Progresiva o constante
  • Acelerada o exponencial
  • Estable o estancado
  • Desacelerado, que frena

Sé que parece ahora todo más complicado, pero con saber que no todo cambia de la misma manera, y que hay distintos ritmos, podremos entender mejor la naturaleza de lo que cambia en nuestro entorno. En otras circunstancias (un taller, un curso o algún espacio que me lo permitiera y si hubiera ganas), ampliaría mucho más todo esto

 

Estado de madurez

Ésta es quizás la categoría más peliaguda, porque la percepción de quien analiza las tendencias, junto a la información que tenga, pero sobre todo del posicionamiento que tenga la marca, negocio o proyecto, puede hacer parecer que algo está totalmente emergiendo, como puede, para otros, que sea algo ya pasado, “fuera de la onda”.

Ya había mencionado ese concepto llamado “Most Advanced, Yet Accepted” (MAYA) o “Lo más avanzado, pero ya aceptado“. Esto significa que en muchas ocasiones, en función del grupo social con el que estemos tratando, algo que está emergiendo le puede parecer viejo o nada sorprendente, “muy del año pasado”, innovador, o por contra ya directamente alienígena, inasumible.

Esto se puede ver con la Inteligencia Artificial que ya se encuentra en muchos de nuestros Smartphone, en forma de asistentes virtuales. Para algunas, es como de toda la vida ya. Para otros, sobre todo gente con más edad o que no se desarrolla, se les hace una bola.

En cambio, si te digo que se va a vender snacks hechos de insectos, quizás me respondas o que eres vegana, o que antes muerta que comerte algo hecho de bicho, y que suena totalmente alienígena. Pero por ejemplo para mí sería curioso, hace años que ya piqué snacks hechos de gusanos de la harina. Los vendían en el mercado de La Boqueria. Y para algunos mexicanos, es muy aceptable porque en su gastronomía está contemplado desde hace siglos

Es decir, la percepción de cuán innovador y aceptable puede ser una tendencia, es totalmente cultural.

Por eso no necesariamente indica la madurez de una tendencia. Y a la vez sí. No lo indica porque percepción no es lo mismo que madurez. Pero la percepción precede la adopción en la gran mayoría de ocasiones.

Existen varios métodos para saber la madurez de una tendencia, pero para muchas organizaciones/marcas/negocios, lo que les importa es saber la percepción y el encaje. Podríamos preguntar

  • ¿Cuánta gente lo está adoptando, y cómo es esa gente? ¿Por qué?
  • ¿Ya existen manifestaciones de ésta (innovaciones, hábitos o ‘modas’ diferenciales…)?
  • ¿Cuál es el volumen de ruido (ojo con esto, hay que tomarlo con pinzas) según Google Trends o herramientas de monitorización online?

 

Funciones de algunas tendencias

Las tendencias y cambios pueden condicionar otras tendencias. Un poco ya lo vimos en el anterior artículo, sobre tamaños.

Éstas no suceden en mundos paralelos o estancos entre sí. Forman parte de sistemas complejos, como la sociedad, la economía, la cultura. O el simple hecho de que exista una forma de ver el mundo y a las personas. Lo cual, a su vez, implicará un sistema de percepciones, de hábitos y rituales humanos. O formas de organizarnos como la política y la sociedad.

También implicará un sistema económico, y ahí tenemos los infames sectores donde encajonamos redes, ecosistemas y tejidos económicos y de producción. Y que hoy en día están en re-elaboración, en parte debido a la digitalización y la penetración incluso de la Inteligencia Artificial de manera más o menos transversal.

Así pues, podemos ver que algunas tendencias y cambios tienden a hacer alguna función para con otras tendencias:

  • Drivers o fuerzas directoras
    • Catalizadoras: permiten o capacitan en crecer a otras tendencias. Por ejemplo, la cultura P2P (peer to peer o de igual a igual), esa del emule, los remixes cuando Youtube era usado aun por poca gente, o de los intercambios de escaneos de libros entre gente desconocida, impulsó la emergencia de lo que hoy conocemos como economías colaborativas
    • Aceleradoras: lo mismo que la anterior pero las lanza a más velocidad que se multiplica por sí misma. Otro caso. La rápida concienciación del cambio climático mediante las redes sociales y servicios de mensajería de colectivos ha hecho acelerar el movimiento vegano, uno que parecía microtendencia estancada durante años, y ahora está subiendo rápido, rápido
  • Frenos y techos: limita el crecimiento, o incluso lo bloquea en algún nivel. Sin esto, cualquier cambio se daría hacia el infinito, la nada. Pensando, se podría decir como ejemplo, que el tedio generado por el acostumbramiento y por la emergente desconfianza sobre las redes sociales contribuye en frenar el crecimiento de las redes sociales tradicionales incluso si proponen cosas nuevas
  • Contratendencia“. Este concepto se usa bastante en algunos entornos del coolhunting o tendencias de moda y lifestyle. Es cuando se observa que una tendencia presenta una clara oposición frente a otra. Por ejemplo, el auge del feminismo se ve contrarrestado con el auge de la extrema derecha y más concretamente un ensalzamiento del machismo en ciertos entornos. Sin embargo, aunque resulta práctico para trabajar por pares antagónicos en talleres creativos, hay que tener en cuenta que el mundo no opera en dicotomías bien-mal blanco-negro. Es más complejo, hay más cosas y fuerzas en juego
  • Incubadoras: alumbran la posibilidad de microtendencias o chispas de cambio. Volviendo al caso de la concienciación del cambio climático, está generando a su vez la emergencia de startups que buscan crear alimentos de origen vegetal con textura y gusto muy similar al de la carne.

Aquí es bueno comentar que en ocasiones existen elementos o ‘cosas’ que pueden hacer estas funciones, no solo las tendencias. Por ejemplo, el tipo de sociedad, las instituciones sociales o el entorno geográfico pueden también limitar o permitir algunos cambios

También añadiré un concepto más que tiene que ver con el hecho que vivimos en tiempos acelerados, contradictorios, complejos: el cisne negro

Un cisne negro, concepto acuñado por Nassim Taleb bajo una teoría del mismo nombre, habla de que existen eventos pequeños (no duran mucho tiempo, hay relativamente pocas personas implicadas…), que hasta que no suceden, son imprevisibles. Pero lo más importante, es que generan un gran impacto. Y cambian el curso de lo que se creía iba a ser el futuro más probable. Así pues, además, el evento genera sorpresa, esa sensación de “What the f*ck” o “¿qué diantres acaba de pasar aquí?”. O incluso pueden impulsar grandes cambios de paradigmas.

Un ejemplo clásico es el #15M, el Movimiento Occupy y la Primavera Árabe. Otro es el 11S

 

¿Cómo usar todo esto en tu proyecto, negocio u organización?

Con estos conceptos asentados, te será más fácil luego poder proceder en sesiones de trabajo con tendencias, y podrás tener una visión más crítica del peso que los cambios de tu entorno, y un poco más allá, pueden estar teniendo ya en el presente, en el futuro, o que pueden inspirarte e inspiraros

Me encantaría extenderme mucho más (porque me apasiona la teoría de cambios y tendencias), pero por ahora, estas serían las nociones que considero esenciales para explicarte algunas herramientas creativas de tendencias

En próximas entregas vendrá la chicha que se esperaba venir con Conecta Con el Cambio. Mientras, si quieres enterarte, iré enviando por bloques vía newsletter todos los artículos que vaya publicando. ¿Te interesa?

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